Militar incorporado al segundo cuerpo
de ejercito que, bajo las órdenes del Marqués de los Vélez, marchó
por Tortosa, Coll de Balaguer y garrafa Tarragona.
Sostuvo reñidos y sangrientos
encuentros con los catalanes en los pasos que estos habían
fortificado y defendieron con tesón, hasta que el 24 de diciembre de
1.640 capituló la ciudad, quedando la compañía de Moral de guarnición
en aquella plaza hasta la terminación de la campaña.
Veintiocho soldados con su capitán
perecieron en esta guerra, la mayor parte en el sitio de Tarragona, en
cuyo convento de S. Francisco recibió honrosa sepultura, dejando en
el ejército fama de soldado experimentado.