Fue desde niño muy dado
a la oración y al ayuno; ordenado de sacerdote se dedicó a la
predicación con tanto fruto, que le llamaban el apóstol.
Deseoso
de retiro y soledad y después de 20 años de ministerio se retiró
con otros sacerdotes al santuario de N. Sra. De las Cruces;
prontamente le abandonaron; pero él perseveró en su retiro, hasta
que movido interiormente para comunicar a los demás lo que con tanta
abundancia había recibido, se aposentó en la ermita de la Magdalena,
de Daimiel, donde adoctrinaba al pueblo con gran fruto.
Llegando
a este tiempo los religiosos descalzos del Carmen, tomó el hábito,
profesando en Pastrana el 14 de Septiembre de 1.584.
Vuelto
a Daimiel para dar consistencia a aquella fundación murió llorado de
todos a los 79 años de edad el año 1.588. (Reforma de los Descalzos
de n. Sra. Del Carmen. T. 2º. Libro 6-cap 19)