La
crónica de Ciudad Real nos dice del Moral; “su
plaza mayor mide cien varas de longitud por cincuenta y siete de latitud, no
deja de ser majestuosa por los edificios que la forman pues la Iglesia
Parroquial ocupa la fachada del Norte, la casa de la Encomienda la del Este, el
Pósito la del sur y las Casas Consistoriales la del Oeste”.
Hallábase en el siglo XVII gran parte de ella rodeada de corredores bien
fabricados que le daban buen aspecto, distinguiéndose los de Ayuntamiento en
1.717 a D. Pedro Bernardino Dávila y de la Cueva y a D. Agustín Ordoñez, hoy
del Oro,
los que habían de ejecutar la obra con sujeción a los planos presentados,
concediéndoseles en propiedad para unirlos con su casa-habitación
a ellos linderas. El Sr. Dávila de la cueva colocó en la clave del arco
su escudo de armas, cuyo blasón heráldico adoptó la corporación municipal
para su sello.
En el legajo 6087 del Archivo Histórico Nacional de Madrid, se encuentra
la descripción de la visita al Concejo y cosas públicas de la villa
del Moral realizada en Mayo de 1605 por D. Cristóbal Mejía de la Cerda,
Caballero de la orden de Calatrava y Fray d. Pedro de Merlo, prior de San Benito
de la ciudad de Jaén. Dice así:
“Primeramente vimos y
visitamos la Audiencia Pública de la dicha villa y casa del ayuntamiento de
ella que se mandó hacer de nuevo en la visita pasada, la cual es un cuarto de
casa de buen edificio alto y bajo que se entra a él por unas puertas de buena
madera y clavazón nuevas y en el primero se hace audiencia, el cual tiene tres
ventanas con sus rejas nuevas, con sus puertas de madera y está todo nuevo y
sin necesidad de reparos, en el cual dicha pieza está el arancel de escribanos
escrito en una tabla colgada de un clavo.
Desde esta plaza se sube por una escalera a la cámara del Ayuntamiento que es una sala larga y muy buena con dos ventanas la uno con su reja en el frontispicio de la sala y la otra que sale al corredor, la cual dicha sala está acalada como se mandó en la visita pasada.
Vimos la plaza pública de esta villa la cual está empedrada como se
mandó en la visita pasada y de presente no tiene necesidad alguna.
Otro sí vimos las tiendas que tiene el dicho concejo en la dicha plaza
que la una de ellas sirve de casa de peso ....
Vimos la cámara del alhorí que está encima de las dichas tiendas
(Alhorí es un palabra derivada del árabe al-horí que significa granero).
Vimos la carnicería pública de esta villa que está junto a la dicha
plaza....
Vimos el matadero que está en la dicha carnicería el cual está
bueno....
Otro sí vimos y visitamos el pozo del concejo de esta villa que se dice
el pozo de la buena el cual tiene su brocal de piedra y alrededor de él está
empedrado.....
Vimos la calle de la Tercia la cual está muy sucia y desempedrada.”