...Un poco de historia
 
La Compañía Romana de Moral de Calatrava, según información veraz y contrastada, fue fundada en el año 1875, firmándose el documento fundacional por el Obispo de Ciudad Real en aquella época.
 
Según consta en el acta fundacional de la Hermandad Compañía Romana que data del año 1892, el objeto de esta es “Dar guardia y velas a Jesús nuestro Señor en los días de Semana Santa”
 
            Fue D. Vicente Ferrari, italiano de nacimiento, su fundador  y primer capitán, desempeñando su cargo hasta el año 1892, año que toma el relevo al frente de la Compañía  D. Marcelino Gallardo.
 
      En sus comienzos, la Compañía Romana, contaba con un número limitado de miembros, escaso en aquella época, estando al frente de ella un capitán, elegido en Junta General por todos los hermanos.
 
            Por aquella época , según acta datado del año 1892- serian los propios hermanos los que costearían sus uniformes, excepto las clases superiores –oficiales-, que serían sufragados por la Hermandad, para de alguna manera, distinguirse del resto de los soldados.
 (...” las clases de oficiales... usarán plumero llorón de color blanco, franja de galón dorado en el pantalón e insignias de graduación iguales a las del Ejercito...”
 
            Esta costumbre en aquellos años, la asistencia uniformada de toda la Compañía a entierros de miembros de la Hermandad, el hacer servicios de guardia y custodia en la iglesia los días de Semana Santa, ... así tambien, era de obligado cumplimiento confesar y asistir a todos los actos religiosos en los días de la Semana Santa.
 
            Como se observa, con el paso del tiempo todas estas costumbres se han ido perdiendo, siendo difícil de recuperar en nuestros días debido al descuido y desidia de todos, comodidad y desinterés de las personas .
 
                        (...” La Compañía Romana constaba de las mismas clases de oficiales que el ejército, estando formada por un capitán, dos tenientes, un abanderado, dos sargentos, tres cabos, ocho gastadores de escuadra, dos tambores y cuatro cornetas; el resto sería tropa, picas o lanceros...”)
 
            En el año 1921 asciende a capitán D. José  María Friginal, tercer capitán en la Historia de la Hermandad, año en el cual, según obra en el libro de actas, y – a título de curiosidad-, se obtuvieron unos ingresos totales de 43 pesetas, 98 céntimos, correspondientes al ofertorio de hermanos.
  
            En el año 1941, después de la Guerra Civil, - durante la cual, parece ser, como ocurrió con casi todo, dejaron de salir “los Armaos”, así como todas las procesiones y hermandades de la localidad,- saldría un nuevo capitán al frente de la Compañía Romana; D. Esteban Barba Aliaga.
   
            Algo más reciente en el tiempo, y más próximo a nuestros días , toma el mando de la Compañía D. Ignacio Rozas García, siendo brigada de banda D. Pedro Antonio Araque Segovia.
 
            De esta época datan las terceras ordenanzas de la Compañía Romana; En ellas se establecen :
(... “ el respeto a Cabos, Sargentos y demás superiores en actos y procesiones...”, (“... obligación del centinela de hacer guardias mostrando siempre una postura inmóvil y severa, no manteniendo conversación alguna con nadie...”)  (...”las infracciones serán sancionadas por la Junta directiva o por el superior correspondiente con multas entre 2 y 4 pesetas...)
 
            En realidad era una disciplina severa, propia de aquellos años y las gentes de entonces, muy parecida a la del ejército, simbolizando el respeto de la sociedad de  la época.
 
            Fue efímero el paso por la Hermandad de D. Angel Fernández “El Sereno”, que ocupó el puesto de capitán desde el año 1973 hasta 1975, año este, en el que podemos fijar la Edad Moderna de la Hermandad Compañía Romana, y en el que se hizo cargo de la misma D. Matias Rabadán Gómez, cargo que ocupó, - en los últimos años con el grado de Comandante - hasta hace algunos, en 2001, en el  que asciende su sustituto D. Juan José Figueroa, actual Comandante.
 
            El cargo de comandante es relativamente nuevo en el organigrama de la Hermandad, debido a la reestructuración de las clases de oficiales, debido al continuo crecimiento de los miembros de la Compañía Romana.
 
            Es a partir de esta última década cuando la mujer ha ido incorporándose a la Compañía Romana, dándole con ello un cierto auge, sobre todo entre la población femenina de la localidad, haciendo posible que año tras año aumente el numero de hermanos, y por ello, que la tradición se mantenga, incluso aumente, y de alguna manera se intensifique el interés popular por “los armaos”
 
            En la actualidad la Hermandad Compañía Romana cuenta con un número de 160 hermanos, de los cuales, al menos 25 son mujeres.